¿Por qué Creativos?

Una de las teorías más aceptadas que explican el efecto de bienestar que tienen los baños de bosque, es que favorecen la restauración de la atención. Para nuestras actividades cotidianas (trabajo, etc…) nuestro cerebro está constantemente ejerciendo una atención voluntaria, con la cual analiza, piensa y busca resolver las distintas tareas del día a día. Esos procesos cognitivos requieren una gran cantidad de energía, y para su óptimo funcionamiento, requieren restaurarse, algo que por lo general no hacemos. Y justamente la inmersión en ambientes naturales puede brindar ese espacio de restauración tan necesario, ya que estimula un tipo de atención involuntaria, que se deja guiar por el estado de fascinación suave que generan los ambientes naturales, permitiendo que nuestra atención voluntaria descanse y se restaure. En palabras simples, si quiero estar más claro a la hora de pensar y  ser más creativo, necesito que las zonas del cerebro involucradas en esas tareas se recuperen y así mantener un equilibrio saludable.

 

Por otro lado, nosotros como guías, vamos a potenciar esta capacidad creativa que se despierta en la naturaleza, facilitando actividades que promuevan nuevas formas en los participantes, ya sean conductas, habilidades manuales, o formas de comunicarse. Este tipo de actividades se suelen incorporar en los momentos de exposición directa (momentos dos) e integración (momento tres) de la experiencia.

Desde el punto de vista creativo esta práctica:

 

  • Aumenta el estado de ánimo y la energía vital dispuesta a crear

  • Estimula la creatividad divergente (capacidad de encontrar más de una vida de operar para resolver una situación particular)

  • Restaura la atención permitiéndonos pensar con mayor claridad

  • Aumenta la capacidad de razonamiento asociativo que se relaciona con el pensamiento creativo y la resolución de problemas